Carlos Solís Morán. «La Oración del olvido».

Carlos Solís Morán/ Biografía

Entrevista realizada por Francisco Horacio Romero Albán, Jefe de Redacción de Revista Estrellas.
Publicada en la edición No 44 de junio de 1969.

Por el año 1964, Edgardo Cañizares era uno de mis compañeros y buenos amigos de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Guayaquil. Una noche a la salida de clase me dijo: “Vamos, quiero que me acompañes esta noche a darle una serenata a mi chica”. Ella era nuestra compañera Mercedes Solís. Acepté de buena gana su pedido y con él avancé hasta un bar, donde vivimos unas cervezas hasta minutos antes de su romántico mensaje, que tuvo lugar casi a la medianoche. Bien recuerdo ahora que la última canción de aquella noche fue la que comienza con estos versos

“Llora el recuerdo triste tu elegía
 y el corazón en su dolor te evoca;
alma yo sé que nunca serás mía
y sin embargo pienso que algún día
he de juntar mi boca con tu boca
en un beso de dulce idolatría”

Cuando se retiraron los guitarristas contratados, dialogué con Cañizares.

– ¿Qué quieres decirle a ella con la última canción?
– Llegar a su alma…nada más. Para eso la hizo su compositor.

– ¿Cómo se titula?
– No conozco, se la indiqué a los músicos con los versos primeros.  ¿Lo sabes tú?

– Tampoco…
 Quién sabe si fue Edgardo Cañizares o yo, el primero en enterarse después que aquel pasillo se titula “La oración del olvido” y que su compositor es el guayaquileño Carlos Solís Morán.

Hace unos días, durante mi entrevista con Carlos Solís Morán, hojeando sus álbumes repare en una fotografía.

  ¿Quién es esta señorita?
– Mi primogénita

– Se parece mucho a una excompañera en la Facultad de Filosofía.
– Mi hija estudió Allí… se llama Mercedes Solís.

– Es la misma.
– Después que obtuvo su título, contrajo matrimonio.

– ¿Quién es el esposo?
– Edgardo Cañizares.

Con esta anécdota de “La Oración del Olvido” comenzó nuestra entrevista con Carlos Solís Morán para este reportaje sobre su vida, trayectoria artística y producciones musicales. Lo titulamos “La oración de olvido” porque esta es su canción más difundida en los actuales momentos, y porque su compositor la considera como la que mayores satisfacciones le ha brindado.

DATOS BIOGRÁFICOS.

Carlos Teodoro Solís Morán nació en Guayaquil, el 4 de enero de 1912 de la unión matrimonial del señor Carlos Teodoro Solís Rugel con la señora Mercedes Adelaida Morán Briones. Su única hermana es la señora Bella Dora Solís de Correa, en cuyo domicilio (Callejón Pasaje 215 y Gómez Rendón) tiene lugar la presente entrevista.

Su instrucción primaria cursó Carlos Solís Morán en el Colegio de Internos Francisco Campos, y tres años de Contabilidad en el Colegio Mercantil cuando éste era dirigido por el matemático Mateos Yanaré. Solís Morán es el único miembro de su familia vinculado con el arte musical.

 INQUIETUDES Y EVOCACIONES ARTÍSTICAS.

– Recordemos algo de sus primeros años.
– No tanto como mis primeros años Porque esos transcurrieron de la escuela al colegio, las fiestas y, en fin, todo lo que puede hacer cualquier hombre en esos años. Lo que voy a conversarle es de los veinticuatro años en adelante, porque anteriormente no tuve que ver nada con la música. Ya sobre esta edad, en una propiedad de mi familia, ubicada en una de las esquinas de Maldonado y seis de marzo, me reunía todas las noches con Guillermo Rubira Infante (hermano de Carlos) y cantábamos y tocábamos las guitarras.

– ¿Por simple afición o con algún propósito?
– Porque nos gustaba la música, nuestros pasillos, nuestros valses. Y llegamos a destacarnos, y nos aplaudieron muchas veces públicamente. Éramos el Dúo Rubira Solís. Lamentablemente no había para entonces en el Ecuador casas grabadoras, y nuestras voces, por esta razón, no fueron más allá de las fiestas entre amigos, de las serenatas y los programas musicales en el radio y teatros del Puerto. Bien puede decirse que nos ocurrió lo mismo que a ese famoso Dúo Silva Maridueña formado por Carlos Silva Pareja y Alfredo Maridueña.

Mencionado en nuestra conversación el nombre del inolvidable Carlos Silva Pareja preguntamos a nuestro entrevistado algo más sobre esos años que hoy muchos recuerdan como la época de “Los Tres Carlos”.

“El Doctor Mauro Velásquez Cevallos es el autor de este simpático calificativo de “Los Tres Carlos”, que se refiere a la presencia simultánea en el pentagrama nacional de Carlos Silva Pareja, Carlos Rubira Infante y Carlos Solís Morán. Me llena de agrado de orgullo está considerado junto a estos dos famosos compositores y grandes amigos míos. Silva Pareja fue, para mí, también como un guía en lo que a técnica musical se refiere y fueron sus consejos los que me llevaron a estudiar Teoría Musical en la Escuela de Música del fallecido maestro Nicolás Mestanza. Carlos Rubira Infante, más que colega, es un hermano y con él me reúno siempre para entre versos y guitarras acordarnos de nuestros viejos tiempos de bohemia”.

LA AFICIÓN POR LOS VERSOS.

Los álbumes de Carlos Solís Morán no sólo contienen fotografías y letras de sus canciones; si no también múltiples poemas escritos desde sus años mozos. El lector comprenderá que hagamos esta diferencia porque (aunque lo ideal sería que toda letra de canción fuera poesía) nos encontraremos a cada rato con temas musicales sin espíritu poético. Esta consideración general no incumbe a Carlos Solís Morán, porque en todas sus letras de canciones hay poesía y conocimiento de métrica literaria. Sobre el particular nos dice lo siguiente:

“En el Colegio Mercantil, a insinuación del poeta René Meneses Campos, quién era mi compañero, comencé a garabatear versos. Los primeros que hice fueron los del pasillo “Adiós” Después me dediqué al estudio de la Perspectiva Literaria y a la diaria lectura los grandes poetas, para cultivar el buen gusto. Al mismo tiempo me preocupaba de mantenerme en contacto con gente más preparada en esta materia, como el poeta ambateño Gustavo Egüés Villacreses (autor de la letra “Ambato tierra de flores”) quién, bondadosamente medio por los senderos al romance que es el género preferido que más cultivo”.

Efectivamente el romance es el tipo de poesía preferido por Carlos Solís Morán para plasmar su inspiración. En su obra encontramos un romance de “Viernes Santo” publicado en el “Rincón de Las Musas” de diario El Telégrafo. Un “Romance a Guayaquil”, donde canta Las gestas de la ciudad desde la época de Independencia. También tiene muchos sonetos de carácter romántico. – Cuando abro mis álbumes para escribir nuevos versos, leo los anteriores y me inspiro para mis producciones musicales.

25 AÑOS CON LA GUITARRA.

“La guitarra es el instrumento favorito de Carlos Solís Morán. La toca de este hace un cuarto de siglo, habiendo compuesto con ella todas sus canciones. Con la misma ha logrado muchos aplausos, y hasta la presente, la pulsa para evocar sus buenos tiempos como intérprete, en reuniones con amigos”

“Aprendí los primeros términos antes de los antes de mis 24 años. Me los enseñó un compadre mío llamado José Santana y el guitarrista profesional a Jorge Álava quienes vivían como yo, en el barrio de Maldonado y seis de marzo. En corto tiempo aprendí de ellos todo lo que podían enseñarme. De allí en adelante todo fue cuestión mía, de mi dedicación a las cuerdas, de mi enamoramiento de la música nacional. Más tarde completé estos conocimientos empíricos estudiando en la escuela de música de maestro Nicolás Mestanza”.

El Dúo Rubira-Solís.

Como anotamos anteriormente, Carlos Solís Morán integró, en su juventud con Guillermo Rubira Infante, el dúo Rubira Solís. Veamos qué más nos dice nuestro entrevistado al respecto

“Cuando Guillermo y yo nos sentimos más que aficionados al canto y a la guitarra, decidimos actuar públicamente. Nuestra primera presentación tuvo lugar hace más de 20 años en Radio Ondas del Pacífico, dentro del programa Folclor Ecuatoriano, animado por el señor Miguel Campodónico Muñoz, hoy en Estados Unidos, y Gabriel Vergara Jiménez actual director gerente de Radio El Mundo. De allí en adelante, actuamos en casi todas las emisoras que entonces eran pocas”.

– ¿Cuánto tiempo duró el Dúo Rubira Solís?
– Desde que lo formamos hasta que se desintegró pueden encontrarse unos diez años.

– ¿Acaso se perdió la calidad de sus voces?
– Más que la calidad de la voz perdimos la ilusión. Faltándonos el apoyo necesario y no habiendo las facilidades que hoy para las grabaciones musicales, nos desilusionamos. En otras palabras, la mayoría de edad nos despertó de esos sueños de fama, grandeza, etc., que alimenta todo artista cuando aún no se enfrenta con la realidad. Comprendimos Sr. Periodista que la música no nos daría más para nuestras necesidades y buscamos un modo más efectivo para vivir… así fue como nos convertimos en profesionales del volante, en dos choferes tan sencillos como aquellos cuya mayor ilusión de su vida fue conducir un camión o una camioneta con su licencia profesional.

CARLOS SOLÍS MORÁN EL COMPOSITOR.

– ¿Cuál es el número de sus composiciones?
– Unas doscientas y casi todas están grabadas.

– ¿Todas con letras suyas?
– Sólo unas pocas tienen letras de otros autores; por ejemplo: “A unos ojos”, de Julio Flores; “Canto nuevo” de Rosario Sansores y otras.

– Y del resto de sus versos ¿Qué me dice?
– Guardados en los álbumes esperan la oportunidad de recibir la música. Si la suerte me ayuda, algún día editar un libro con ellos.

– ¿Tiene usted algún sistema especial para componer?
– Nadie puede decir cómo se hacen los versos y notas. Hay momentos en la vida de dos predestinados para esta labor que no puede explicarse. Surgen los versos y los acordes tan espontáneamente que lo obligan a uno a plasmarlos en una cuartilla y en el pentagrama. donde quiera que se encuentre el inspirado y en cualquier circunstancia.

– ¿Necesita usted de algo o de alguien para inspirar su música?
–  Sí y no al mismo tiempo. A veces, efectivamente, algo o alguien impresiona el alma de poeta y del músico lo exige un verso y una canción. En otra no… Si usted analiza los versos de mi primer pasillo “Despedida” verá que allí canto a una tragedia que nunca sufrí porque cuando lo compuse era un hombre joven y sin problemas, pues tenía la suerte de contar con mis padres vivos. Esos versos y su música me nacieron porque sí, como se dice vulgarmente.

– ¿Usted mismo escribe sus composiciones en el pentagrama o las dicta con su guitarra a otro, como ocurre con muchos compositores?
– Yo mismo, pues escribo y leo música desde que estudié con el maestro Nicolás Mestanza.

– ¿Arregla también?
– Yo me limito a hacer mis versos, ponerles música, escribirlos en el pentagrama y entregarlos a las casas grabadoras. Allí terminan mis funciones en cuanto a música se refiere. Los arreglos siempre son de otros, Sólo cuando sale el disco me entero de su instrumentación y de sus intérpretes. Afortunadamente, siempre me he encontrado con buenos arreglistas tales como destacado musicólogo quiteño Héctor Bonilla director artístico IFEAS, a quién recientemente entregué siete composiciones mías a grabarse con sus arreglos.

PRODUCCIONES MUSICALES.

Casi todas las composiciones de Carlos Solís Morán, una vez grabadas, han obtenido la popularidad deseada. Pero, como es de suponerse, unas han ido más allá que otras, convirtiéndose, de esta manera en símbolos permanentes de su inspiración. Estas son las que han grabado su nombre con caracteres relevantes en el repertorio de oro de nuestra música.

La enumeración que vamos a efectuar no es precisamente cronológica, pues Solís Morán apenas recuerda la época en que las produjo con las frases: “Esa es vieja” y “esta es reciente”. Tampoco va a contar con los detalles acostumbrados en esta clase de reportajes por la misma razón, esto es por la falta de recuerdos de nuestro entrevistado. Veamos lo que él nos declara sobre sus principales producciones.

LA ORACIÓN DEL OLVIDO.

Es el pasillo que más satisfacciones me ha dispensado siempre, sobre todo en estos últimos tiempos. Compuse su música ya por 1938 o 1940. No recuerdo bien la fecha, pero estoy seguro de que fue de mi mejor época como compositor, la misma que va desde 1935 a 1948 más o menos. Hablo de mí mejor época cuánto por cuanto la mayor parte de mis canciones fueron compuestas entre dichos años; más no, porque descarte la posibilidad de hacer algo mucho mejor ahora”.

– ¿Cómo llegó a sus manos la letra de “La oración del olvido”?
– Por obra de la casualidad…Fui a una despensa comprar una libra de carne y me la dieron en un pedazo de periódico. Allí encontré esta poesía, más no el nombre del autor, pues el papel había sido cortado al ras del último verso… La leí varias veces, se me grabó y, finalmente compuse la música, allá en Maldonado y 6 de marzo. Cuando se dio a publicidad, puesto que casi todas mis canciones llevan letras mías, el público creyó que también me pertenecían los verso, pero yo con la honradez artística que me caracteriza rechace tal aseveración y públicamente sostuve lo contrario. Prueba de ello Es que en el contrato de grabación con IFESA consta un N.N en la línea relativa al autor literario y así apareció en la etiqueta de la primera grabación realizada por las Hermanas Mendoza Sangurima. Muchos años después me enteré de que esos versos pertenecen al distinguido poeta manabita Vicente Amador Flor Cedeño y que constan en su libro “Romance de ausencia y motivos de ayer” editado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Pichincha. Para mí es gran honra haber musicalizado tal poesía, por lo que rindo a su autor toda mi admiración y aprecio a la vez que, aprovechando esta entrevista y la gran difusión ESTRELLAS, le solicitó otros versos suyos para llevarlos al pentagrama.

NO TE PRODRÉ OLVIDAR.
“Pasillo de hace veinte años a esta fecha. No tiene ningún motivo especial de inspiración; solo hecho de ser algo que cualquiera piensa y siente por su amada era bastante eran instantes de su enamoramiento o noviazgo. Por esto se constituyó desde el principio en la clásica canción de toda serenata. Esta y casi todas mis producciones las interpreta por primera vez el Dúo Rubira- Solís. Pero la primera grabación corresponde al Dúo Cárdenas Rubira integrado por Carlos Olimpo Cárdenas y Carlos Rubira Infante, en 1946. El nombre de esta canción sirvió, posteriormente, de título de un hombre de doce composiciones, mías, letra y música”.

NO ME DEJES PARTIR.
“Pasillo, de los “viejos”. Simultáneamente con puse su letra y música, casi al amanecer, después de una noche de bohemia. Sentí irrefrenables deseos de cantar no sé a qué ‘e mujer y tomé mi guitarra, un lápiz y un papel de despacho porque no tenía otra mano. “No me dejes partir”, nació entre copas, humo de cigarrillos y tristes recuerdos. A las Hermanas Mendoza Sangurima pertenece la primera grabación”.

SEÑOR YO NADA TENGO.
“Uno de mis primeros pasillos. Fue inspirado en un amor prohibido que no fue más allá de unos instantes de pasión. Para aquella mujer también compuse “Una tristeza más”.

DESPEDIDA.
“Pasillo. Es la primera de todas mis composiciones y tiene nacimiento el año de 1936 en Maldonado y 6 de marzo. Con esta canción, que en algunas grabaciones tiene por título “Adiós” me bauticé como compositor y fueron las buenas opiniones que sobre ella se dieron mis amigos las que me alentaron a seguir componiendo música nacional. Durante mucho tiempo la interpretó el Dúo Rubira-Solís hasta que llegó el disco, interpretado por Maruja y Amelia Mendoza. Posteriormente fue grabado por diferentes artistas. entre ellos Olimpo Cárdenas, Ricardo Parrales Mera, en Colombia, Fresia Saavedra y Luisa Rojas Mendoza, y, últimamente Los Brillantes”.

ETERNO AMOR.
“Pasillo de mi mejor época. Pese a que sus versos dicen mucho, me nacieron espontáneamente, es decir que no fue dedicado a nadie, Maruja Mendoza y Olimpo Cárdenas lo grabaron por primera vez para la marca Orión”.

TE AMARÉ EN SILENCIO.
“Es un vals, letra del poeta René Meneses Campos. Él me dio esos versos hace muchos años; creo que cuando estudiaba en el Colegio Mercantil. Los guardé, hasta que un día me encontré nuevamente con ellos con ellos y decidí musicalizarlos. Fueron inmediatamente grabados por las Hermanas Mendoza Sangurima, sin que lo supiera su autor literario. Este se enteró de que supuse que su poesía y era canción, una noche, mientras escuchaba en su hacienda en Naranjal un programa de música ecuatoriana transmitido por Radio Cóndor. A los meses nos encontramos en la ciudad, y por supuesto, nos fuimos a festejar el vals”.

SUEÑO PIADOSO.
“Es un pasillo con letra del poeta antes nombrado. Fue grabado por vez primera con las voces de las Hermanas Mendoza Sangurima”.

PRESENTIMIENTO.
“Vals grabado por las Hermanas Mendoza Sangurima y dedicado a mi hija Bella Mercedes”.

PERENIGRACIÓN.
“Pasillo de los “viejos”, es un acróstico a mi amigo Samuel Estrella R. Fue grabado por las Hermanas Mendoza Sangurima”.

TUS OJOS.
“Pasillo letra del famoso poeta Julio Flores. Leyendo un libro de versos de este poeta me detuve en esta poesía; que me recordaba a una enamorada de mis años mozos, graciosa y de ojos muy hermosos. Fue grabado por primera vez en las voces de las Hermanas Mendoza Sangurima”.

MI GUAYAQUIL.
“Es un pasacalle y una de mis últimas producciones. Es tal vez la obra que más quiero por el gran cariño que le tengo a esta tierra que me vio nacer. Fue grabado en Estados Unidos para la marca Modimer por las Hermanas Mendoza Sangurima, en su último viaje. Respecto a esta grabación Le ruego transcribir este párrafo de la sección “Candilejas, Ideas y TV” a cargo del periodista ecuatoriano Othón Castillo, en el diario “La Opinión” de Los Ángeles, edición del 24 de septiembre de 1967…” Pude emocionarme con el recuerdo nostálgico de la tierra dejada, la otra noche que asistir a uno de los ensayos para la grabación de un disco que será para el sello Modimer. Pasillo de los tiempos idos de su adolescencia, cuando estudiante Vicente Rocafuerte que en tantas huellas dejaré mi espíritu y otros aires nuevos que se le metieron en el alma hurgando mis lágrimas como “Mi Guayaquil” de Carlos Teodoro Solís Morán”.

QUE LOS NIÑOS VENGAN A MÍ.
“Vals, letra y música mías, compuestas últimamente, cuando prestaba mi servicio en la Sección Transporte de la Empresa Eléctrica de Guayaquil. Me inspiré un amanecer viendo una fila interminable de madres que con sus hijos moribundos esperaban la hora de la consulta en una casa asistencial del Estado. Algunos de esos niños expirarían han antes de llegar al médico en los brazos de sus angustiadas madres. También fue grabado por las Hermanas Mendoza Sangurima”.

SE MUERE NUESTRO AMOR.
“Es un aire incaico compuesto hace poco. No está grabado, pero es otra de las canciones que quiero. Tengo la satisfacción de haberlo cantado con Carlos Rubira Infante, quien fue uno de los mejores intérpretes de mis canciones”.

OTRAS COMPOSICIONES.
“Tome nota de estas canciones, que también están grabadas por diferentes intérpretes, y de las cuales, creo, qué sólo hay que mencionar sus títulos. “Cenizas del ayer, Abandono, ¿Dónde estabas tú?, India sin alma, Falsas promesas, Carnaval, Yo no sé, No te apartes, Yo también quisiera, Vuelve a mis brazos, Ruego, Sin madre, Ya no quiero tu amor, Guayaquil y sus porteñas, Cristo del Consuelo, Vuelve, Despierta y escucha, Pronto volverás. Triste pasión, Nunca podrás amarme, Recordando el pasado, Eterna ausencia, Si nunca has de ser mía, Sin tu amor, Por creer un juramento, Se va mi amor, Guayas venturoso, Hojas caídas, Linda morena, Fruta prohibida. El que te supo amar, Te amaré en silencio, No lo niego, Sin rencor, No cumpliste tu juramento Carmita, entre las que recuerdo”.

LAS PRIEMERAS GRABACIONES.
“Las primeras grabaciones de mis canciones fueron para IFESA. El señor Luis pino Yerovi, cuando Emporio Musical funcionaba en la esquina de Nueve de Octubre y Córdoba tuvo a bien contratar cuatro títulos míos, los mismos que fueron grabados por las Hermanas Mendoza Sangurima con el marco del implacable violinista perfecto Alvarado, trágicamente fallecido cuando el incendio de Radio Quito, en Dúo con su colega Emilio Zúñiga, también fallecido. Fueron los pasillos “Ruegos”, “Cenizas de ayer”, “Por creer un juramento” y el sanjuanito “Abandono”, recientemente grabado en Colombia para Sonolux por Julio Jaramillo y Olimpo Cárdenas. Después de las dificultades ocasionadas al traerse los estambres, se logró estas grabaciones con el mayor de los éxitos, gozando yo entonces, del aprecio invariable de Don Luis Pino Yerovi y Don Carlos Pino Plaza, principales de IFESA. Posteriormente estas piezas fueron grabadas por otros intérpretes como: Dúo Cárdenas Rubira, Lucho Bowen, Eduardo Brito, Hermanas Mendoza Suasti, Dúo Saavedra Rojas, Hermanos Villamar, Los Brillantes etc.”.

PREMIOS Y ESTÍMULOS.
“Sólo tengo dos pergaminos: uno de la Sociedad Cooperativa de Comercio y otro de Radio América, este último concedido durante un programa a beneficio mío organizado por el joven radiodifusor Abelito Albán, pero el mejor galardón para mi vida artística es el aprecio de mis amigos, entre los que debo mencionar al Doctor Armando Béjar Velarde, Decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Guayaquil. Para él y su distinguida familia, mi gratitud invariable por las consideraciones el aprecio que siempre bondadosamente me han dispensado”.

PREGUNSTAS SUELTAS.

– ¿Sólo música nacional ha compuesto usted?
– Puede decirse que sí. Sin embargo, tengo uno que otro tema en ritmo internacional, como el bolero ¿Dónde estabas tú” grabado por Julio Jaramillo?

– ¿Considera correspondida por los demás su labor como compositor durante tantos años?
– Sí, en cuanto a que el público ha brindado una fervorosa cogida a mis canciones y las ubicado en un sitial preferente en eso que usted, a través de sus reportajes, ha dado en llamar “Libro de Oro de Nuestra Música”. Pero, en lo referente al resto… nada. Con todo, tengo la esperanza de que el día que me muera se me quemé un poco de incienso entre recuerdos y discursos sobre mi tumba.

– ¿Sigue usted y obrero del volante?
– Sí señor y lo seré hasta el fin de mis días. Esa profesión es el único medio de vida, que tengo, porque, -se lo repito- la música no da para las necesidades diarias.

– ¿Cómo está usted de salud?
– Dios mediante mi salud ha sido más o menos buena- Pero el segundo semestre del año pasado con traje una bursitis que me paralizó el brazo izquierdo disminuyendo mis actividades y trabajo. Gracias al Dr. Abel Alberto Esquivel Terreros, médico residente del Hospital Luis Vernaza, pude recuperar mi salud. Valga esta oportunidad para presentarle mi público agradecimiento.

– ¿A viajado usted al exterior?
– Nunca, pero si tengo deseos de hacerlo.

– ¿Adónde por ejemplo?
– Siempre he deseado conocer la magnificencia del pueblo norteamericano.

– ¿Alguna posibilidad?
– Ninguna… Esto no pasa de ser un deseo mío.

 – ¿Algo más, Carlitos?
– Se ha publicado un Long Play con mi música, titulado “No te podré olvidar” demandando su confección mucho tiempo y dinero, pues tanto en el aspecto interpretativo como en el plantel de acompañamiento estuvo a cargo de los mejores artistas de nuestro medio. Sólo falta ver el resultado económico. Mis regalías correspondientes, entiendo que serán muy satisfactorias, Pues el hombre ha tenido buena aceptación en todo el país; además se está vendiendo en Colombia, Perú y Estados Unidos… A pocos días detenerse este L.P., Gonzalo Castro fue contratado para acompañar en unas grabaciones, en Lima, a Jesús Vázquez; al regreso me informó que mi Long Play, sin estar a la venta en el Ecuador, ya se está vendiendo en Perú. También el Dr. Héctor Martínez, me ha mandado a felicitar desde Nueva York, indicándome que en esta ciudad adquirió mi L.P. y que se está vendiendo mucho.

Entrevista realizada por Francisco Horacio Romero Albán, jefe de redacción de Revista Estrellas.
Publicada en la edición No 44 de junio de 1969.
Transcripción del original. Francisco Xavier Romero Muñoz
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Cantares del Alma. Carlos Bonilla Chávez.

Entrevista a Carlos Bonilla Chávez realizada el 16 de marzo de 1969 por Francisco Horacio Romero Albán / Jefe de Redacción de la Revista Estrellas.

Domingo 16 de marzo de 1969. Nuevamente estamos en Quito para cumplir otra tarea de ESTRELLAS, empeñados como estamos en brindar a los lectores la verdad sobre la música ecuatoriana y sus famosos compositores. Llevamos algunos nombres en carpeta siendo el primero de la nómina Carlos Bonilla Chávez, autor de la letra y música del conocido pasillo “Cantares del Alma”. No es esta su única gran composición, pero es tal vez la más popularizada y la que a nuestro entender mayores satisfacciones debe haberle prodigado. Por eso titulamos a estas páginas CANTARES DEL ALMA.

Carlos Bonilla Chávez tiene su domicilio en Las Casas y Segunda Transversal, Villa No 780, Quito. Nuestra entrevista se cumple en una bien arreglada sala que, vista desde cualquier ángulo, muestra la real presencia de la música: dos contrabajos, un piano, partituras, libros de música clásica, fotografías de sinfónicas, coros etc. A esto se añade un trío femenino en persona al que ensaya este maestro para una próxima grabación.

Comenzamos a tomar apuntes cerca de las 6 de la tarde. Nuestro entrevistado nos dice: Ha escogido usted el mejor día. Estas horas son las que a medias me quedan libres durante la semana.

– ¿Cuál es su horario de trabajo semanal?
– De lunes a sábado trabajo en la siguiente forma: de 8 a 10 de la mañana, dictó la cátedra completa de contrabajo guitarra (siete cursos) en el Conservatorio Nacional de Música. De 10:30 de la mañana a 1 de la tarde, ensayamos en la Sinfónica, de la cual soy su primer bajista. Por la tarde dictó clases en la Academia de Música del profesor Clodoveo González y en el Instituto de Música Sacra. A continuación, dirijo los ensayos del coro del Centro Ecuatoriano Norteamericano. Luego, dictó clases particulares de contrabajo y guitarra. A partir de las diez de la noche estudio con mi guitarra hasta la hora del sueño. Los domingos, por la mañana, preparo los arreglos de piezas que se van a grabar y, por la tarde, ensayo a sus intérpretes o participó en cualquier grabación. Si es que tengo un rato libre, voy a misa. Si no…que goce el diablo asegurándose mi alma… 

Con un poco de buen humor de rato en rato, entramos en materia propiamente dicha. Cuatro horas de conversación con Carlos Bonilla Chávez nos descubre lo que a continuación anotamos.

Descendencia y estudios.

Carlos Raúl Bonilla Chávez, nació en Quito el 21 de marzo de 1923. Muchos años atrás, en este mismo mes y día vio la luz el gran maestro de la música clásica Juan Sebastián Bach. Interesante coincidencia como esta otra: Bonilla Chávez vino al mundo con un oído totalmente perdido y el otro fallo, al igual que Beethoven.

Sus padres, vivos y actualmente radicados en Quito, son: Carlos Bonilla, ibarreño, y Carmela Chávez, otavaleña, sobrina del conocido musicólogo Virgilio Chávez. Doña Carmela, aprendió, desde sus primeros años. la guitarra y la bandolina, “espiando” las clases que dictaba un profesor a su hermana mayor. Ya casada, transmitió esos conocimientos a su esposo, formando un dúo (él: bandolina, ella: guitarra) que deleitaba a sus familiares dentro del hogar.

Carlos fue el primogénito de dicho hogar, siendo sus hermanos: Julieta, Inés y Héctor. Solamente los varones contrajeron la trayectoria musical de sus mayores. Héctor pianista de categoría internacional es, a la fecha Director Artístico de IFESA, la primera Industria fonográfica del país. Sus estudios primarios y secundarios cursó Carlos Bonilla Chávez en la Escuela de los Hermanos Cristianos, Escuela Fiscal Leopoldo Chávez (su tío) y el Colegio Nacional Mejía, de Quito, respectivamente. Pero no concluyó la secundaria pues al tercer año se retiró definitivamente: ya era un guitarrista solicitado y por andar en serenatas descuidó el estudio.

Primeras manifestaciones musicales

– ¿Cuál fue su primer contacto con la realidad musical?
– A los 8 años, más o menos, ya me interesaba como mis padres tocaban la bandolina y la guitarra. Una noche me llamó mi padre y me dijo: “Aprende a tocar la guitarra”. Sorpresivamente aprendí una pieza, la misma que toque primero con él y luego con mi madre, siendo ello motivo de alegría para todos. Pero esta alegría duró muy poco para mí, por cuanto ellos me prohibieron terminantemente volver a empeñar una guitarra. Temían, debido a mi habilidad, que me convirtiera en guitarrista, al que para toda mi familia era una “profesión de borrachitos”. Es que recordaban que mi primo Jaime Boada por tocar bien este instrumento abandonó sus estudios al tercer año de secundaria. 

– ¿Qué hizo usted en esa circunstancia?
– Todo lo hacía a escondidas, aprovechándome de cualquier instante que mis padres estuvieran fuera de casa para tocar la guitarra. A esto hay que añadir que yo era el primer espectador en los ensayos de Jaime Boada (vivían en la misma casa) con el “Potolo” Valencia, Gonzalo Benítez y otros buenos artistas de aquella época. Oyéndolos se me metía la música en el cuerpo y en la primera oportunidad intentaba lo que les había escuchado. Con el tiempo me dejaron participar en sus ensayos.

Profesor de guitarra a los 13 años

– ¿Así fue como usted llegó a dominar la guitarra?
– Efectivamente, pero sólo de oído. Las primeras interpretaciones para otras personas tuvieron lugar durante serenatas, a principio gratis y luego con algo de remuneración para nosotros.

– ¿Esas fueron las primeras monedas ganadas con el sudor de… “sus manos”?
–  Esas y las que me pagaban por mis clases de guitarra. Yo la estaba a muchos amigos, algunos de los cuales llegaban a los cuarenta años. Para entonces yo tenía no más trece años. Me pagaban cincuenta centavos por clase y, a veces, me hacía hasta diez sucres diarios.

– ¿Y el colegio?, ¿Ya se había retirado usted?
– Ya llegamos allá. Están en el Mejía me encontré con otros compañeros a quienes les gustaba la música. Los ayude con lo que yo sabía y, luego formamos, un conjunto de guitarras. Para los ensayos arrendamos una pieza y ahí nos pasábamos horas y horas, sobre todo por la noche, en espera de nuestros “clientes”. Las diarias serenatas y circunstancias afines me precipitaron a la vida bohemia desde los 14 años y determinaron me retiro definitivo del colegio, pues solo llegaba a dormir a las aulas de clase. La vida bohemia de la que hablo no hace referencia a la bebida, pues yo no tomaba.

Cuando mis compañeros libaban, a mí me daban en lugar de tragos, o cigarrillos que me gustaba mucho, o caramelos o pastas.

Aprendizaje académico.

– ¿Cuándo ingresó al Conservatorio Nacional de Música de Quito?
– El año 1940, a los 17 años. La señorita Rosario López, propietaria de la casa donde vivíamos, era alumna del quinto curso de Conservatorio en arpa y violín y al mismo tiempo recibía mis clases de guitarra. Sorprendía de la forma cómo le enseñe la teoría de las quintas, que para ella era desconocida, y la práctica, en aquello superaba sin ningún conocimiento académico, me aconsejó un día ingresar al Conservatorio. Le pregunté que se aprendía allí y ella me dio una idea general sobre dicha institución desconocida hasta entonces para mí. Poco después, contra la voluntad de toda mi familia me matriculé, sirviéndome como representante un alumno mío que tenía treinta años Gonzalo Loza, dueño en estos días, de un almacén de calzado en Cali… Ninguno de mis familiares quiso servirme de representante.

– ¿Qué instrumento escogió primero, el contrabajo o la guitarra?
– Ninguno de los dos. Me matricule primeramente en los cursos de piano y violín. Después, considerando que dichos instrumentos tenían poca explotación comercial, me cambié al contrabajo. Mi primer profesor fue Luis Salcedo, el mismo que murió a los 3 meses de enseñarme sus conocimientos. Entonces, continué estudiando solo, con ayuda de modernos métodos que pedí a Estados Unidos e Italia.

Me gradué en 1950, siendo hasta la fecha el único concertista en bajo titulado en el Conservatorio. Los conocimientos que adquirí allí con el bajo, los apliqué posteriormente a la guitarra.

– ¿Cuántos curso abarca la enseñanza del bajo en el conservatorio?
– Usted me lo pregunta seguramente porque ingresé en 1940 y me gradué en 1950… Bien, son siete cursos… Conmigo ocurrió lo siguiente: Hice los tres primeros a partir de 1940 y, me ausenté del Conservatorio hasta 1949, y cuando regresé, en un solo año estudié los cuatro restantes.

Guitarrista y bajista profesional

 – ¿A qué año se remonta su primera actuación en programas artísticos de importancia?
– A 1942, cuando contaba con 1diesinueve años. En la desaparecida Radio Juventud, entré ganando 80 sucres mensuales para acompañar a los artistas que actuaban en los diferentes programas musicales e interpretar como solista la guitarra, el contrabajo y el piano. Por esos días actúan en programas similares de otras radios destacados pianistas como Humberto Santacruz y Víctor de Veintimilla.

– ¿Qué tiempo permaneció en radio juventud?
– Días nada más, porque después del éxito arrollador de la segunda audición de un programa sabatino, “Desfile de Estrellas”, fui requerido por Radio Quito para que las haga de guitarrista principal de la Emisora y dirigía el Conjunto “Los Nativos” que reemplazaría al de “Los Nativos Andinos” que acababa de retirarse. Entré ganando ciento cuarenta sucres; pero después del primer programa, el entonces Gerente Don Gonzalo Bueno me subió 100 sucres más y mi presupuesto 50 sucres extras por cada acompañamiento a artistas extranjeros. Al año, ganaba 1500 sucres por mes trabajando como máximo una hora diaria. En esa época que la considero como la de mi formación profesional, me dediqué por entero a la guitarra, estudiando Hasta 11 horas diarias. Agradezco por ello a Radio Quito puesto que lo bien que me pagaban me permitió acumular conocimientos y contarme de una fantástica biblioteca musical.

– ¿Hasta cuándo trabajó en Radio Quito?
– Déjame primero contarle una anécdota…Cierto día de 1949, al salir de un programa de esta emisora un aficionado me dojo: “Por lo visto usted no va a dejar nunca Radio Quito”. Le respondí: “Sólo me iré de aquí cuando se queme” … Ocho días después me quedé sin trabajo pues Radio Quito desapareció bajo el fuego producido por la multitud fuertemente impresionada por aquel radioteatro que simulaba la invasión de la tierra por seres del planeta Marte (sobre la obra “Guerra de los Mundos de H.G Wells). En este momento de nuestra entrevista el maestro Bonilla nos narra pormenores de la mencionada tragedia de la antigua Radio Quito. Anotamos solamente la que incumbe a su persona.

– Aquel día, pasadas las ocho de la noche fui a la Radio, ya que tenía un programa a las 10:00 Alrededor del edificio vi mucha gente; pero, no me llamó la atención porque creí que escuchaban algún programa deportivo, como se acostumbra va por esos días en que escaseaban los receptores. Solamente cuando estuve en el interior del edificio me percaté de lo que estaba ocurriendo. Alguien, a fin de protegernos, caso de cualquier acción mayor de parte de la multitud, nos encerró en el bar, con candado por fuera: Al “Potolo” Valencia, al violinista, Perfecto Alvarado, al pianista Raúl Molestina a mí y otros. Los dos últimos murieron, al tratar de ponerse a salvo del fuego, bajando por los ladrillos salientes del edificio. Yo, utilicé los mismos medios para escapar, pero tuve la suerte de no caerme, como los dos fallecidos, a pesar de que los ladrillos recalentados me quemaban las manos. Puse los pies en tierra y corrí a mi casa a calmar a mis familiares que estaban desesperados.

– ¿Y qué hizo después?… ¿Con quién o quiénes trabajo?
– Unos días más tarde llegó a Quito un pianista checo llamado Manser, quien ya tenía conocimiento de mí.  Fue a mi casa y me invitó a formar un trío a base de piano, batería y bajo, para actuar en recepciones diplomáticas. Acepté ya que la propuesta desde el punto de vista económico era buena y me dediqué al bajo, al que había olvidado por la guitarra. Entonces fue cuando volví al Conservatorio.

Profesor de música
– En cuanto me gradué en el Conservatorio fui de profesor de Música en el Colegio Nacional Mejía y después fue nombrado Inspector General del Conservatorio, dignidad que en ese entonces correspondía al de la segunda autoridad de dicha institución. Tenía 27 años de, cuando se me asignó este puesto. Un puesto bueno como usted ve, pero no me gustó, porque yo me consideraba desde aquellos días un hombre artista y no de escritorio. Finalmente me quedé como Profesor de Materias Teóricas continuando hasta la presente, salvo leves interrupciones voluntarias por cambios en mi trabajo.

– ¿Cuál fue su mayor satisfacción como profesor?
– La de todos los días: Brindar a los alumnos ese conocimiento que yo adquirí en otros tiempos y que en todo instante me esfuerzo por acrecentar. Me satisface enseñar como un sacerdote y facilitar todo el al alumno para que asimile y progrese. Y me satisface también encontrarme con alumnos que tocan o que llegarían a tocar más que m. Por otra parte, me enorgullece el hecho de que no está sinfónica no necesitará, quién sabe hasta cuándo, contratar extranjeros para el bajo, como acostumbraba para otros instrumentos, porque estoy dejando una buena generación de bajistas.

– ¿Algún otro hecho que destacar en su trayectoria como Profesor?
– En 1962, se estableció por primera vez la Cátedra de Guitarra en el Conservatorio, recayendo está bajo mi responsabilidad. Hasta la presente la dictó y estoy muy contento puesto que algunos de mis alumnos ya son concertistas destacados, tales como Gonzalo Cepeda, actualmente fuera del país. Otros están por serlo, interpretando a los clásicos con la guitarra, como lo hago yo.

Primer bajista de la sinfónica

– Hace unos pocos años, cuando se creó la Orquesta Sinfónica de Quito, se contrató a varios extranjeros como cabeceras de instrumento, a falta de nacionales experimentados. Sin embargo, para el contrabajo no fue necesaria ninguna importación, porque como primer bajista nada tenía que desear Carlos Bonilla Chávez, de ningún valor extranjero. Y en el puesto que se le confío desde el comienzo permanece aún, admirado a propios y extraños con su experiencia y habilidad. El Maestro Bonilla nos refiere la siguiente anécdota:

– Con oportunidad del arribo de la Sinfónica de Washington a Quito, pedía a su primer bajista ciertas indicaciones delante de mis alumnos, a fin de aprender algo más personal y colectivamente. Pero, y de estos son testigos mis alumnos, llegó un instante en que fui yo quien tuve que darle indicaciones no sólo a él sino a los siete bajistas de la Sinfónica Norteamericana.

Un dato interesante es que el sistema de digitación de Bonilla Chávez es diferente al de otros bajistas, al sistema clásico, mejor dicho, pues él aplica al bajo la digitalización guitarrística. Esta circunstancia sorprendió al Maestro Ernesto Xanco, primer director de la Sinfónica de Quito y uno de los mejores solistas del mundo, según criterio de Bonilla Chávez. La misma grata impresión se han llevado otros maestros que han pasado por la Dirección de la misma Orquesta. A la trayectoria de Carlos Bonilla Chávez, como bajista, hay que agregar que ha incursionado en toda clase de música: popular, semi clásica, clásica, nacional, internacional, etc.…acompañando en distintas ocasiones a un ballet ruso, una ópera italiana, una revista musical norteamericana y otras agrupaciones artísticas del país y el extranjero.

Arreglista y director de grabaciones

Esta faceta de Carlos Bonilla Chávez tiene que ver con la Industria del disco a la que en muchas oportunidades ha servido con sus conocimientos, sobre todo en el campo del arreglo o instrumentación musical. Su éxito de mayor resonancia en este aspecto es, sin lugar a duda, aquel primer premio que conquistó en un Concurso Hispanoamericano en Barcelona hace algunos años la canción “Tú y yo”, de Francisco Paredes Herrera, interpretada por los hermanos Miño Naranjo y cuyos arreglos corresponden a nuestro entrevistado. Un triunfo que él lo puede reclamar para sí porque, como la crítica musical o anota a menudo, el arreglista encumbra o sepulta al compositor y al intérprete. En este caso, el arreglista Bonilla Chávez descubrió en el ámbito internacional la fecunda Inspiración de Paredes Herrera y determinó el mayor triunfo logrado hasta ahora por los Miño Naranjo.

– ¿Considera usted, como sus mejores arreglos los de “Tu y Yo”?
– Al igual que otros entendidos en la materia creo que mis mejores arreglos son los que efectúe para un Long Play de un conjunto mal denominado “Quinteto Sinfónico”, por encargo de Luis Aníbal Granja.

– ¿Por qué es mala esa denominación de “Quinteto Sinfónico”?
–  No se puede denominar sinfónico a un quinteto, porque el terminó implica sinfonía, una orquesta grande. Ni a una orquesta de cámara de veinte o treinta intérpretes se la puede llamar sinfónica. Este término sólo está bien para agrupaciones de sesenta o más maestros.

– ¿Qué más puede decir no sobre su actividad en este campo?
– Que más he hecho por la música de otros que por la propia. Es decir, mayormente me he preocupado por instrumentar las composiciones de mis colegas, descuidando relativamente las mías… A veces pienso que esto podría ocurrirle a cualquiera.

Director de coros.

Carlos Bonilla Chávez ha tenido destacadas actuaciones y promete mucho más como Director de Coros. Hasta parece que en estos últimos tiempos sus mayores esfuerzos están contratados en esta línea del arte musical. Veamos lo que nos dice al respecto:

 – Lo único que no había hecho hasta seis años atrás y que ni pensaba hacerlo era lo de los coros. Sin embargo, cuando ha pedido de los integrantes del Coro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Pichincha, acepté la Dirección de este, descubrí que era el campo musical más bello. Y tiene que ser así, debido a que uno trabaja con la voz humana, el primer instrumento, aquel que frente a la necesidad de imitárselo se lo determinó la creación e invención de los instrumentos conocidos. Le agradezco a este Coro que me dio la oportunidad de sentir una nueva y gran satisfacción artística.

– ¿Cuáles fueron sus experiencias dentro del Coro de la C.C.E?
– Muchas. A pesar de que sus integrantes no eran verdaderos profesionales sino gente que se esmeraba a la costa de sacrificios, me enseñaron a tener paciencia y a comprender las fallas del aficionado. Me enseñaron a ser exigente y aflojar un poco la mano, según el caso. Así, aprendiendo unos y otros, avanzamos hasta el triunfo, en nuestro país, que es cosa difícil ya que nadie es profeta en su tierra, y en el extranjero. Chile, Perú, Colombia y Estados Unidos fueron escenarios del triunfo del coro y, consecuente, de mis arreglos.

– ¿Hasta cuándo dirigió el coro de la C.C.E?
– Hasta el año pasado en que me retiré.

– ¿Por qué?
– Mi retirada se debió a que yo no estaba de acuerdo con la nueva estructura de la Casa de la Cultura. En la música, Sr. Periodista, no se puede ser político, porque el sonido tiene que salir como es y no de acuerdo con las conveniencias de tal o cual ideología o partido. Cuando la política se introduce en la música se comete torpezas, ruindades, traición a la Patria como esa de valerse de nuestro sagrado Himno Nacional para satisfacer oscuros propósitos. De esto, discúlpeme usted, prefiero no continuar hablando.

– Bien, hablemos de su trabajo como director del Coro del Centro Ecuatoriano Norteamericano de la Capital.
– En los cuatro meses de ensayo que lleva, el Coro alcanzado un buen sitial. La crítica especializada lo encuentra bueno y cree, como nosotros, que llegara muy lejos. Desde el comienzo lo bauticé como Coro “Espectáculo”, ya que cuenta además con solistas, dúos y tríos, variedades en general, gracias a que sus integrantes son artistas cinco por ciento. Le veo un porvenir brillante al Coro, y, me encantará resaltar el criterio del director del Centro quién después de los primeros éxitos de Expreso de esta forma: “Con este Coro nos iremos a la Luna”. Lo integran quince mujeres y quince hombres y próximamente realizará una gira por los Estados Unidos.

Carlos Bonilla el compositor.

– Cronológicamente este capítulo es uno de los primeros en evolución artística de Carlos Bonilla Chávez; pero lo hemos dejado para tratarlo al final por ser el más importante para nosotros. Es uno de los primeros por cuanto casi todas sus composiciones corresponden al período comprendido entre sus 19 y 24 años.

– ¿A qué número asciende en sus composiciones?
– Cincuenta más o menos, en el género popular. La mayor parte están grabadas.

– ¿Por qué el grueso de estas se limita, se ubica antes de sus 24 años?
– Porque mis canciones fueron incomprendidas en ese tiempo y me vi obligado a plantarlas. Después de muchos años, recién se interesaron los productores fonográficos y las llevaron al disco. Aunque usted no lo crea, al principio, no gustaron me ni “Cantares del alma”, ni” Subyugante”, ni “Atahualpa”, para no citar a otras.

– ¿Aparte del género popular tiene otra clase de canciones?
– Sí, temas para solo de guitarra, estilizando el tema autóctono y el mestizo. Hace 10 años se me ocurrió, también, hacer sinfónicas y compuse la “Suite Andina” (reunión de danzas indígenas) de hora y media de duración. Dicha pieza se estrenó en 1958 y se repitió hace un año en el Teatro Sucre. No seguí con obras este tipo porque requieren un gasto fuerte en tiempo y dinero.

– ¿Qué ha creado en estos últimos años´?
– Pocas canciones y sólo por necesidad. Así, por ejemplo, para completar el disco de “Subyugante” compuse un vals titulado “Añorando tus caricias” … Repito, mis principales temas nacieron en etapa de mi juventud.

– ¿Ha habido algún motivo especial de inspiración en su vida?
– Todas mis canciones me las ha inspirado mi guitarra. Yo no soy como muchos compositores que están inspirados en el correr de un río, en una mujer, en una pasión y cuanta cosa más. A mí solo se me ha inspirado mi guitarra, y no he tenido necesidad de ningún estimulante; solo necesidad de estar en mis cinco sentidos. Mi sordera, por lo que me apodan “Sordo Bonilla”, no ha sido obstáculo en ningún momento pues sí es verdad que no capto bien la palabra también verdad que para la música tengo un oído especial. Por eso le hablo de mis cinco sentidos, aunque parezca irónico… Otro dato que debe usted anotar es que mis composiciones, o la mayoría, han logrado su título por otras personas y no por mí. “Chasqui”, por ejemplo, fue titulada en una reunión, luego de su interpretación, por supuesto, por el conocido pintor Víctor Mideros, quién después hizo un cuadro con el mismo título representando a un chasqui corriendo a entregar la encomienda. Y así otras por el mismo estilo.

Principales temas.

Al llegar a este punto, tomamos nota de las letras que recuerda nuestro entrevistado, los mismos que, al decir suyo, son las principales. Luego, se los enumeramos uno por uno a fin de que él nos diga lo que más para nuestra crónica, pues, consideramos que tras cada título hay datos importantes, a pesar de estas canciones se la inspiró su guitarra… Comencemos.

 Las quiteñitas.
– Es un aire típico orquestado, la primera de mis composiciones. Nació allá por 1936-37 (Tenía 13 o 14 años) en la soledad de mi pieza ubicado en las calles García Moreno y Oriente. Como nunca se me ocurrió registrarla, cuando ya se popularizó, surgieron muchos reclamándola como propia, y hasta ahora hay quienes pretenden adueñarse de la misma. Como tiene tantos “dueños” ya no quiero ni considerar la mía. En vista de su popularidad, José Becerra, actual director de la Banda de la FAE, la adaptó a varios instrumentos y, como éramos amigos, la grabamos hace unos veinte años. En los discos le ponen como de autor anónimo y casi nadie sabe que es mía. Y eso que la tocan muchas orquestas, sobre todo al final de los bailes con el apodo de “el Mambo”

Atahualpa
Es un Jumbo, ritmos que antes nadie había compuesto. Me salió una noche que estudiaba con mi guitarra, pero ni siquiera se me ocurrió escribirla. Eso fue allá por 1943-44. Cinco años más tarde verificando los arreglos para un conjunto denominado “Los Barreiros”, de Quito, me acordé de esta pieza y se la cedí para la interpretación. Posteriormente, un conjunto de órganos, violines y guitarra la grabó para discos “Nacional” de Gustavo Miller, con arreglos míos. Para entonces sólo tenía la música. En 1953, más o menos, me vi obligado a componerle una letra, a solicitud de Humberto Carrillo, director del Coro Quito. Este señor escucho la instrumentación una de las audiciones Radio Quito, le gustó Y vio la conveniencia de que la interpretará el coro bajo su dirección. El Coro Quito fue el primero en grabar letra y música de Atahualpa. Cosa igual y su año después el Coro de la C.C.E., Núcleo de Pichincha. Esta composición hasta la presente sirve de característica de Radio Atahualpa de la Capital y de varios programas musicales ecuatorianos.

Cantares del alma.
Este pasillo fue otra de las tantas músicas que comparte que compuse entre mis 19 y 24 años. Escribí su letra en una noche de insomnio hace unos diez años, porque estaba entre las grabaciones acordadas para Eduard Brito… quién fue el primero en llevarlo al disco… Esta letra que escribí para mis propias canciones me nacieron de un momento a otro y están perdidas de tiempo las puse en el papel, porque, al contrario de la música que puedo retenerla años y años en la mente, la letra se me olvida fácilmente. debo también informarle que mis versos no están inspirados en ninguna persona o hecho, si no que responden a un tema generalizado, a algo que cualquiera puede sentir a pensar en cualquier momento de su vida emocional.

Hacemos un breve paréntesis dentro de este capítulo concretando a las composiciones y preguntamos al maestro Bonilla Chávez sobre sus primeros contactos artísticos con Eduardo Brito, brillante intérprete cuyos mayores triunfos fueron a base de “Cantares del alma” “Subyugante” y “Añorando tus caricias”. Nuestro entrevistado nada la siguiente anécdota: –Descubrí a Eduardo Brito un día que llegó a mi casa enseñar en compañía de Gonzalo Moncayo. Desde el primer instante vi que en él había mucha madera de artista. Otro día, Gustavo Miller de Discos Nacional me dijo: “Busquemos una nueva voz para nuestras grabaciones”. Con esa consigna en mente, dejé la oficina de Miller y avancé hasta la esquina de la iglesia de San Agustín, donde encontré a Brito meditando en no sé qué. Nos saludamos y antes de cruzar otra palabra le propuse “Quiere grabar” … “Con todo gusto” -me dijo- Nuevamente hablé “Vaya a las siete de la noche a mi casa”. Eduardo Brito estuvo puntual y después y respondió a mis deseos. Durante los ensayos a los pocos días comenzamos a grabar. Primero fue un vals, en homenaje a su madre, que años atrás entonaba su padre en Portoviejo (tierra natal de Brito) y que comienza con estos versos: “En tu día yo te felicito, madre mía con el corazón” Luego, “Cantares el alma”, “Subyugante”, “Añorando tus caricias”, etc.

Subyugante
– La música de este pasillo es de la misma época de “Cantares del alma”. La letra es original de Gonzalo Moncayo, quien la escribió por los días en que se iba a ensayar con Brito a mi domicilio. Una noche me la mostró de pronto, la leí, la acoplamos a la música y días más tarde la grabó por primera vez Eduardo Brito. De esto hace unos diez años aproximadamente… Recuerdo que cuando salió en el disco esta canción y otras de mi juventud, me encontré, en una de las calles con de Quito, con un amigo de años atrás, quién me habló de esta manera “Hace muchos años usted me dijo que sólo con el tiempo comprenderían su música…así está ocurriendo maestro Bonilla usted parece profeta” …

Añorando tus caricias.
– Es un vals   compuesto diez años, porque necesitaba una pieza para grabar al reverso de “Cantares del alma”. La letra es original de Eduardo Brito, su primer intérprete.

Idílica.
– Pasillo, letra y música mía, compuesto diez años atrás expresamente para que lo grabará Rubén Barba.

Ponchito al hombro.
–  Es un aire típico de pura música, compuesta en la época de “Cantares del alma” y “Subyugante”. Los primeros en grabar fue un Quinteto de Cuerdas y Órgano al reverso del yumbo “Atahualpa”. Posteriormente lo grabó el mentado Quinteto Sinfónico en un Long Play

Indiecito otavaleño.
– Sanjuanito de la misma época que la anterior, grabado por primera vez por el “Quinteto Sinfónico” en el mismo Long Play… Insisto, señor periodista, y quiero que de esto tomé nota: Todos los arreglos de dicho Long Play son míos, siendo testigo de esto el “Gordo” Torres, que los grabó y que ahora trabaja de locutor en Radio Quito… Haciendo dichos arreglos me pase varias noches, y unas de ellas, al encender la estufa y contagiarse un galón de gasolina que sé que se encontraba cerca casi vuela mi casa con todo.

 Vida de mi vida.
– Tonada, con música de mis años mozos. Hace diez años la escuchó un productor fonográfico y me pidió escribir a letra para que la grabará Lidia Uquillas.

El maestro Bonilla considera que las anotadas son principalmente composiciones. Para terminar con este capítulo nos citas otras “Ecuatoriano” pasacalle, “Beatriz” pasillo, dedicado a su esposa “Danza Shiry” y “Tambores Shirys” (ritmos autóctonos), Rimini, Rimini (ritmo incaico) etc.  Casi todas dotadas únicamente de música.

Títulos premios.

 – Aparte de los cargos y funciones anteriormente anotados, Carlos Bonilla Chávez, posee entre otros títulos los siguientes: Miembro del Ateneo Ecuatoriano desde 1956, Miembro del Instituto Folklórico de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Representante de la Comisión de la UNESCO por las Artes Musicales del Ecuador. Es también Miembro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, pero no se considera como tal en vista de que no asiste a sus sesiones desde hace meses.

Entre sus premios y estímulos se encuentran: Diploma del Centro Experimental “Eloy Alfaro” por la música del Himno sobre la letra de Pablo Aníbal Vela; Diploma del Municipio de Quito como “Buen ecuatoriano”, año 1965; Diploma y Medalla de Oro del personal de profesores asistentes al primer curso de Capacitación musical de CIESPAL  1961; Diploma y Medalla de las Fuerzas Armadas y muchos otros extendidos por instituciones públicas y privadas por su labor artística.

Hogar.

Carlos Bonilla Chávez contrajo matrimonio con la señora Beatriz Cabrera Padilla el 27 de junio de 1943. Juntos han procreado los siguientes hijos: Carlos, segundo bajista de la Sinfónica y estudiante del sexto curso de su instrumento en el Conservatorio; Alicia, estudiante del cuarto curso de piano en el Conservatorio y Profesora de Música; Alejandro, estudiante de cuarto curso de violín en el Conservatorio y baterista; Galo, colegial, según su padre es el que más actitudes tiene para la música, pero desgraciadamente no quiere saber nada de instrumentos. Los demás Larry, Nancy y Janeth, son de cortedad. Al finalizar estos apuntes, en tono festivo el Maestro Bonilla Chávez agrega: – “Pero el mayor de mis hijos es su amigo el “Manito” Héctor”.

“El Manito” Héctor es nada más que Héctor Bonilla, Director Artístico de IFESA. Separados sus edades por 12 años de diferencia, correspondió a Carlos hacerlas de padres y profesor de Héctor. Este lo llama “papá” y reconoce que todos sus conocimientos los debe a su hermano mayor, al mismo que considera muy encima de él en materia musical sobre todo en el campo de la instrumentación para temas nacionales.

Autor de la entrevista: Francisco Horacio Romero Albán “Pancholín” publicada en la Revista Estrellas No 44 de abril de 1969.
Transcripción del original: Francisco Xavier Romero Muñoz.

“ROMANCE DE MI DESTINO” y otras canciones con Gonzalo Vera Santos. Entrevista al Dr. Abel Romeo Castillo / Revista Estrellas 1969.

Esta importante entrevista fue realizada en el año de 1969 por el periodista Francisco Horacio Romero Albán, Jefe de Redacción de La Revista Estrellas, medio que pertenecía a la casa disquera IFESA   y es parte de   la serie de entrevistas a los autores y compositores de la música nacional

De esta investigación; desde aquella fecha a la presente, muchos autores de libros sobre la música nacional del Ecuador   han   incluido   datos que se dieron, en esta entrevista, en un sin fin de publicaciones,   sin embargo; salvo honrosas excepciones, pocos han sido los autores honestos que han nombrado en sus obras, la fuente y los créditos respectivos destacando la labor del Lcdo. Fco. Horacio Romero Albán.

Solo basta tomar aquellos libros, ver la fecha de la publicación y comprobarlo.

Fco. Xavier Romero Muñoz.    

Transcripción de la entrevista: Edder Condo.    

Autor:
Francisco Horacio Romero Albán

-¿Desde cuándo data ROMANCE DE MI DESTINO?

-Desde el mes de Octubre del año 1935. Para entonces, contaba yo con 31 años de edad y me encontraba en Santiago de Chile asistiendo a los cursos de Periodismo en la Escuela de Verano de dicha ciudad. Allá, lejos de mi tierra y ya con miles de kilómetros recorridos en el Viejo y Nuevo Continente, concebí estos como otros tantos versos…Y los guardé, junto a otros papeles y documentos míos.

-¿Puede precisar algo más respecto a los circunstancias en que los produjo?

-No podría decir el día exacto, si era de mañana, de tarde o de noche. Pero si se trata de definirse la situación que los inspiró puede anotar que fue la nostalgia por los míos, mis amigos guayaquileños, mi tierra. Los versos exponen claramente de mi inspiración.

¿Cuándo fue publicado por primera vez ROMANCE DE MI DESTINO?

-En 1938, formando parte de mí libro de romances “Nuevo Descubrimiento de Guayaquil/Primer Romancero Guayaquileño/ 1931 – 1934” publicado en Quito como parte de la “Colección Poesía Nueva”. Este libro con prólogo de Benjamín Carrión, contiene poemas escritos en España, durante los años señalados, al calor de los recuerdos de mi tierra natal.


El Doctor Abel Romeo castillo con el primer grupo de estudiantes de la escuela de Periodismo de la Universidad de Guayaquil, de la que fue su fundador y primer Director.

-¿No decía Ud. que ROMANCE DE MI DESTINO fue escrito en Santiago de Chile en 1935?

-Déjeme explicarle: Cuando me solicitaron mis poemas para publicarlos en un libro, remití a los editores catorce temas compuestos en España; posteriormente, me pidieron uno más para completar los quince, y fue entonces que, buscando y rebuscando entre mis originales, me encontré con ROMANCE DE MI DESTINO, lo corregí, lo entregué a los editores para su publicación en el libro antes mencionado…Prácticamente, ROMANCE DE MI DESTINO fue publicado por pura casualidad. De otra forma, permanecería inédito como la mayoría de mis poemas de juventud.

-¿Supone Ud. que  GONZALO VERA SANTOS tomo la letra de dicho libro?

-No es que supongo, sino que así fue, según me lo converso el mismo Vera Santos.

-¿En qué circunstancias se conocieron ambos?

-Desde mucho antes, él frecuentaba Radio “El Telégrafo”, en calidad de artista y allí nos encontrábamos a menudo. Uno de aquellos días me visitó con otro amigo suyo, en las oficinas de Diario “El Telégrafo”, para comunicarme que había puesto música a unos versos míos. Sin saber de cuál poema se trataba y llevado por la curiosidad, los invité a los estudios de la Radio para escuchar la composición.

-Disculpe que le interrumpa, Dr… ¿Recuerda Ud. el mes y el año de aquella visita?

No puedo precisar esto, porque, en realidad no le di mayor importancia al asunto… ¿Quién iba a pensar que ROMANCE DE MI DESTINO se convertiría en uno de los más famosos pasillos ecuatorianos?… Pero sigamos…fue en los estudios de la Radio, al escuchar la interpretación de Vera Santos y su acompañante, que me enteré que se trataba de ROMANCE DE MI DESTINO.

-¿Cuál fue su primera impresión?

-No me impresionó mayormente, no me gustó la interpretación en otras palabras. Siempre tuve a GONZALO VERA SANTOS como un buen compositor, pero discreto intérprete…. Cuando él me preguntó acerca de su composición e interpretación solo le respondí que estaba “correcta”. Pero él notó que no me había entusiasmado, no me había impresionado favorablemente.

-Bien, sigamos…

-En 1941, viajé a Estados Unidos acompañado de mi señora madre. Eran los días del conflicto entre nuestro país y el Perú. En Estados Unidos permanecí algunos meses, gastándome un no pequeño capital en reunir a los periodistas norteamericanos para explicarles la realidad del conflicto. Se formó en Nueva York un Comité contra la Agresión Totalitaria en Latinoamérica, integrado por María Piedad Castillo de Leví, que lo presidió; Leónidas Avilés, Enrique Gil Gilbert y, entre otras personas, Piedad Leví Castillo hoy Piedad de Suri, Presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres…. Más tarde, el mayor Leónidas Plaza me dio la noticia de que en nuestra Patria se había popularizado ROMANCE DE MI DESTINO, especialmente entre los soldados que defendieron el patrio territorio y sentían la frustración del Ecuador.

-¿Qué pasó entonces?

– Bueno, tuve que creer en la palabra de un militar. Y consideré que la popularidad del tema se debía a que era una canción de renunciamiento y de tristeza que encajaba o estaba a tono con aquellos críticos días de la Patria.

-¿Cuándo vió Ud. nuevamente a Vera Santos?

-A mi regreso a Guayaquil, a fines de 1941, él fue a saludarme y a informarme del éxito de la pieza. Yo lo felicité y le dije que le cedía todos los derechos que me correspondían como co-autor para que lograra la mayor satisfacción económica posible. A esto respondióme que ya la había vendido a la casa Reed and Reed y que había recibido lo que siempre le habían pagado por todas sus composiciones; la suma de ciento cincuenta sucres. Finalmente, le recomendé que tenía que pedir más por esta composición.

-¿Qué más puede decirnos al respecto?

-Tiempos después, personalmente cobré regalías por concepto de grabaciones de ROMANCE DE MI DESTINO realizadas por la RCA Víctor y la Peerless, de México. Dichas regalías, que se sumaban algunos cientos de pesos mexicanos, se las obsequie, como todas las posteriores, a la familia del compositor.

-¿Recuerda Ud. a quienes correspondían esas grabaciones?

-Primero fue Paco Miller quien hizo interpretar el tema a su muñeco Don Cheto, en la película “Desfile de Canciones”, luego la grabó “La Panchita” esposa de Miller, en un disco de 45 y en un long play, con el título de “BUQUE FANTASMA”, para la RCA Víctor mexicana. Finalmente, la grabó para la Peerless el Trío “Los Embajadores”…..Desde entonces me he enterado que la pieza ha sido grabada en algunas marcas internacionales y con nombres diferentes, dándose el caso especial que se lo tilda colombiano, venezolano y hasta peruano…

LA EVOLUCIÓN DE ROMANCE DE MI DESTINO

La letra de ROMANCE DE MI DESTINO, sufrió varias modificaciones desde que fue compuesta en Santiago de Chile, en Octubre de 1935, hasta la letra definitiva, que es la que hoy se canta. Para que el lector pueda apreciar mejor los cambios, publicamos esas diferentes letras.

Fotocopia del original de la letra de ROMANCE DE MI DESTINO escrito en Santiago de Chile en 1935.

Evolución literaria de Romance de mi Destino

El Dr, Abel Romero Castillo durante la presentación de sus credenciales como Embajador del Ecuador en Uruguay. Aparece introduciendo al presidente Nardone a la poetisa Juana de Ibarborou, Adjunta Cultural, Ad-Honorem de nuestro país.

Otras canciones del Dr. Abel R. Castillo y Vera Santos

Otros poemas musicalizados del DR. ABEL ROMEO CASTILLO.

No solo es ROMANCE DE MI DESTINO. Otros poemas del Dr. ABEL ROMEO CASTILLO recibieron música de varios famosos compositores. El mismo Vera Santos musicalizó tres más, incorporándolos como el anterior al repertorio dorado de nuestra música. De todo esto conversamos con el Dr. Castillo en forma general, para luego volver a la exposición de sus detalles y a nuestros apuntes. Habla nuestro entrevistado.

Otros poemas musicalizados del DR. ABEL ROMEO CASTILLO.

Mujer Suave y Divina (pasillo)

Escribí esta letra por 1923 inspirándome en la frase del poeta Ingles Oscar Wilde, dentro de la obra Salome: “She is like the shadow of a White rose in a mirror of silver”. Esta frase inglesa traducida literalmente al español dice lo siguiente: “Ella es la sombra de una blanca rosa en un espejo de plata”…Se trata de un poema de mis años mozos, un poema galante dedicado a cualquier dama. Vera Santos me solicitó la letra por los años 1942-43, y la musicalizó cambiando las dos últimas estrofas con mi consentimiento: Convirtió los dos tercetos en cuartetas: Inicialmente decía así en las partes que refiero:

“Con emoción te nombra

labio que te idolatra…

Eres como la sombra

tenue de ruborosa

fragante blanca rosa

sobre espejo de plata”

“Añoranza”   (Vals) 1922

-Es un poema juvenil, de amor desesperanzado, como escribíamos los poetas jóvenes de entonces, influidos un poco por el pesimismo que nos envolvía a todos los muchachos sentimentales, y majaderos de antes , muy distintos a los de hoy que salen a divertirse, a gozar de la vida sin importarles un comino nada: ni el amor, ni las mujeres , ni los versos,

“Ofrenda” (Vals)

-Es otro de mis poemas de juventud que no tiene dedicación especial para nadie. Lo concebí en San Remo Italia donde vivía con mi familia. “ofrenda”, “Añoranza”, y “Mujer suave y divina, como la mayor parte de mis poemas de juventud, aún no han sido publicados en ningún libro. Solo en un folleto o álbum musical que en 1942 hice publicar con el nombre de Romance de mi destino, con música de Gonzalo Vera santos.

“Cholo Porteño”

– Por el año de 1951, Francisco Paredes Herrera, me solicitó, una letra que pudiera parangonarse con “El Chulla Quiteño”, para dedicarla a Guayaquil. Acepté su sugerencia y pedido, y escribí la música porque partí (En 1952) al Servicio ·Exterior. Representé a mi país en Naciones Unida, Guatemala, Costa Rica, Bolivia y Uruguay. A mi regreso en 1961, quien fue mi esposa (Sra. Virginia León Barrera) me informó que entre los papeles del compositor había encontrado mis versos…Como nunca llegué a saber si Paredes Herrera había musicalizado EL CHOLO PORTEÑO, tiempos después, lo cedí al Pibe Arauz, quién lo orquestó para interpretarlo en un espectáculo que, si no me equivoco, fue la revista “Politiquerías”.

Imagen: Letra del Romance Criollo de la Niña Guayaquileña.
Imagen: Abel Romeo Castillo vistiendo el uniforme de cadete de la academia naval Culver en Indiana (USA) en el verano de 1923. Para entonces soñaba con su destino marinero.
Imagen: Su familia; Delante del retrato de su padre Don José Abel Castillo, consta el Dr. Abel Romeo Castillo con su esposa Doña Giannina, su madre política Doña Isabel Espinoza y sus hijos Perla, Giannina y Abel.

“Romance Criollo de la Niña Guayaquileña”

– El recordado y querido Nicasio Safadi me pidió, cierta ocasión, un poema musicalizado y le cedí ROMANCE CRIOLLO DE LA NIÑA GUAYAQUILEÑA, incorporando al repertorio internacional por la recitadora argentina de fama mundial Bertha Singerman. Esta misma letra fue musicalizada después, con mi autorización, por el famoso compositor colombiano Efraín Orozco, en aire de porro, para la RCA Víctor. Orozco la puso en ritmo de Porrón para diferenciarla del porro colombiano. Para mi es una maravillosa música. Fue grabada en Argentina y llegaron al Ecuador pocos discos. Para conseguirlo tuve que ofrecer, cien sucres a quien me lo cediera, a través, del programa “La Sorpresa Radial de las Once” de Radio Cristal…La historia de este poema consta en la “Ciudad Frente al Río”, de noviembre 24 de 1968…

“Madrigal Heroico”

– También el “`Pollo” Enrique Ibáñez musicalizó mi canto MADRIGAL HEROICO, escrito para proclamar a la Reina de los Juegos Florales de “Vida Porteña” a la entonces Srta. Paquita Casals Ribas, hoy Sra. de Aguirre.

“Romance del Conspirador Enamorado”

– Otro poema mío que ha sido grabado es ROMANCE DEL CONSPIRADOR ENAMORADO, en los Lps “Poesía Viva”, de la Colección «Poesías de Amor» interpretada por Elsy Vidal y Alejandro Román.

Del: “DESTINO MARINERO AL DESTINO DEL ÁRBOL”

 Al concluir la entrevista con el Dr. Abel Romeo Castillo, antes de despedirnos, se nos ocurre otra pregunta…

¿Sigue usted teniendo el “alma marinera”? (refiriéndonos a los versos de Romance de mi destino) . “Nadie como yo nació con destino marinero

– Lo tuve durante mucho tiempo y lo releva el hecho de haber vivido no menos de veinte años fuera esta “Ciudad frente al río que yo amo tan entrañablemente…Pero ya no tengo “Destino marinero” si no “Destino de árbol” , como lo consigné en uno de mis últimos poemas  titulado AUTORETRATO , del cual se han publicado estos fragmentos que constan en esta página bajo el mismo título.    

  • Transcripción de la entrevista publicada en Revista Estrellas: Edder Condo
  • Autor de la entrevista: Francisco Horacio Romero Albán “Pancholín”
  • Imágenes: Revistas Estrellas
  • Edición de textos e Imágenes: Fco. Xavier Romero Muñoz.